ENFERMEDAD DEL VIRUS DEL ÉBOLA (EVE) Y LA SANIDAD AMBIENTAL

Consejos para prevenir el ébolaLa actual epidemia de Ébola en el Oeste de África y sus consecuencias en nuestro país, han centrado la atención principalmente en las condiciones en las que se gestionan los pacientes en el ámbito sanitario y más específicamente en el hospitalario. Sin embargo, en el contexto epidemiológico actual, no puede descartarse que los pacientes afectados por la enfermedad antes de que se les diagnostique la misma, puedan trasmitirla en el ámbito comunitario contribuyendo a su propagación y haciendo muy difícil su control. En este sentido, el conocimiento de los posibles contactos y de los lugares en los que se han podido producir es una información imprescindible para realizar las actividades necesarias para evitar la propagación ambiental de la enfermedad, teniendo en cuenta el conocimiento existente de los mecanismos de contagio del virus. En el manejo de los pacientes con la enfermedad del virus del Ébola (EVE), que han permanecido en ambientes extrahospitalarios como son sus viviendas, o los espacios comunitarios, hay dos aspectos en materia de salud pública que tienen que ver con la sanidad ambiental: la limpieza y desinfección, tanto de la vivienda como de los espacios comunes compartidos con los vecinos y posibles vehículos y la recogida de los residuos. Estos dos aspectos deberían ser considerados, con el objeto de completar el actual protocolo de actuación, que las autoridades sanitarias de diferentes ámbitos, han implantado frente a casos sospechosos de EVE. Tanto la limpieza como la desinfección ambiental y la retirada de los residuos deben realizarse lo antes posible. Estas actividades deberán ser llevadas a cabo por empresas autorizadas, que cuenten con profesionales formados para estas tareas y contratadas específicamente bajo la supervisor de las Autoridades Sanitarias, que deberán verificar que se realizan en condiciones adecuadas de seguridad y eficacia. Antes de que se permita el acceso de los profesionales a las zonas a tratar, debe verificarse que se respetan las reglas de protección y que utilizan los equipos de protección individual (EPI) que son preceptivos. Es la propia empresa contratada la que valorará si llevar a cabo una primera desinfección y luego la retirada de los residuos para seguir con la limpieza y desinfección o, por el contrario, procede primero a la limpieza para realizar luego la desinfección y recogida de los residuos. Al tratarse de actividades de salud pública con una gran carga de preocupación social, debería ser la propia Administración Sanitaria la que contratase la empresa que se hiciese cargo de estas actividades así como del seguimiento de las actuaciones llevadas a cabo. La empresa debe disponer de protocolos de actuación frente al EVE acreditados con los mejores estándares disponibles. El protocolo contendrá un apartado con las normas de obligado cumplimiento en relación a los operadores (Check List) que contarán con un observador en un ratio nunca inferior a 1 observador por cada 4 operarios y verificará en todo momento el cumplimiento del mismo y solventará cualquier contingencia que surja.Protocolo (pdf)